El Bollo Natural Fruit CV Real de Gandía firmó un fin de semana de contrastes en Primera Sénior. El conjunto de Alejandro Terrero recuperó el viernes su partido aplazado en Finestrat y logró una victoria que refrendaba el buen trabajo de las últimas semanas; pero apenas 24 horas después, en su visita a la siempre complicada pista de Illa Grau en Castellón, cedió el protagonismo al rival y regresó sin botín de un segundo duelo que exigió un esfuerzo físico y mental notable.
Tres puntos de seis posibles que saben a mucho… pero que pudieron ser más. Esa es la sensación en el vestuario realero: satisfacción por seguir sumando y estar cerca de los puestos de cabeza, aunque con la convicción de que este equipo tiene argumentos para pelear cada jornada por el máximo. Encontrar la versión más constante será la clave para asentarse entre los cuatro mejores de la categoría, objetivo que el técnico y la plantilla mantienen firme en el horizonte.
La liga aún es muy larga y el Bollo Natural Fruit acumula razones para creer: solidez en los momentos clave, una plantilla cada vez más madura y un estilo que, cuando aparece con continuidad, resulta difícil de frenar. El reto, ahora, es lograr que la balanza pese siempre hacia el lado positivo del proyecto realero.
Porque este equipo tiene dos caras… y quiere que la que se vea cada fin de semana sea la que ilumina la parte alta de la clasificación. Aquí hay hambre. Y hay equipo para todo.










