El CF 𝗚𝗮𝗻𝗱𝗶𝗮 ha completado su particular semana horribilis, la peor desde que comenzó la temporada. En solo siete días, el equipo de Alberto Gregori ha pasado de liderar la Liga y seguir con vida en La Nostra Copa a encadenar tres derrotas consecutivas que lo dejan fuera del torneo del K.O. y sin el primer puesto de la clasificación (ahora es tercero). Un desplome inesperado que combina factores futbolísticos, físicos y también externos.
La semana arrancó con la derrota por 2-1 en Simat, en un duelo donde el Gandia no logró imponerse ni en ritmo ni en adaptación al terreno de juego. La polémica por el penalti fallado por Omar y la falta de contundencia no hicieron olvidar las numerosas bajas.
El segundo varapalo llegó en el partido de Copa disputado en el Oliva, donde el equipo cayó por 3-2 en un derbi marcado por la intensidad, las áreas y varias acciones polémicas que condicionaron el resultado final. Otra vez aquí la defensa hizo aguas y la primera parte fue la peor en cuanto a imagen hasta la fecha.
El cierre a la semana negra se produjo en el campo del Real de Montroi, donde el conjunto blanquiazul perdió por 1-0 ante el Vall d’Alcalans, en un partido trabado y muy influido por las dimensiones y el estado del terreno.
𝗣𝗼𝗹𝗲́𝗺𝗶𝗰𝗮 𝗮𝗿𝗯𝗶𝘁𝗿𝗮𝗹
En el último partido de liga se señaló un penalti precedido de una falta previa clarísima no señalada, una decisión que indignó al entorno del Gandia. Además, la acción del guardameta genera dudas, puesto que toca el balón antes de que el atacante caiga. Aun así, desde dentro del vestuario se es consciente de que no es solo una cuestión arbitral.
𝗟𝗮𝘀 𝗯𝗮𝗷𝗮𝘀, 𝘂𝗻 𝗹𝗮𝘀𝘁𝗿𝗲
El equipo arrastra numerosas ausencias de futbolistas clave, algunas de larga duración y otras que obligan a jugar con molestias. Esta falta de continuidad está afectando profundamente a las alineaciones, la solidez y la capacidad del equipo para competir en los tramos más exigentes.

Pero el problema que más preocupa al cuerpo técnico es la falta de solidaridad defensiva. El Gandia ha dejado de defender en bloque, concede demasiado en transiciones y ha perdido orden posicional. Situaciones que antes resolvía con automatismos hoy se convierten en oportunidades claras para el rival.
Hace apenas una semana, el Gandia era líder de la Liga y seguía vivo en la Copa. Hoy, tras las derrotas ante Simat, Oliva y Vall d’Alcalans, el equipo queda fuera del torneo y ya es tercero.
El siguiente compromiso será ante el Ontinyent, un rival situado en la zona media-baja de la tabla. Un partido que se presenta como una oportunidad obligada para frenar la dinámica negativa, recuperar sensaciones y reconstruir la solidez perdida.










